Sesión 07

COMO UN HOMBRE PIENSA, ASÍ ES SU VIDA

(As a Man Thinketh)

 

Hoy veremos cómo en las buenas y en las malas, somos nosotros mismos los que nos mantenemos en esa situación. Esta es una verdad muy difícil de aceptar, pues es muy sencillo encontrar excusas y pretextos para justificar nuestra situación. Podemos afirmar por ejemplo que nosotros no elegimos nacer donde nacimos, ni las condiciones de nuestros padres o el medio ambiente. Veremos conforme avanzamos en el libro, como ese velo que nos impide aceptar algo tan determinante va cayendo como si pasáramos de la noche al día.

Como canta el intérprete mexicano José José: “Ya lo pasado, pasado… no me interesa, si antes sufrí y llore todo quedo en el ayer, ya olvide…” Nada absolutamente podemos hacer por el pasado pero sí mucho, muchísimo, por nuestro porvenir siempre y cuando no nos convirtamos nosotros mismos en el primer obstáculo.

Continuemos con otro párrafo del primer capítulo del libro…

 

  1. Pensamiento y Carácter

(Continuación)

El hombre es siempre el amo y señor, aún en su estado de mayor debilidad y abandono; pero en su debilidad y degradación es el amo necio que gobierna mal sus asuntos. Cuando empieza a reflexionar acerca de su condición, y a buscar diligentemente la Ley que lo llevó a ese estado, se transforma en el amo sabio, canalizando inteligentemente su energía, y elaborando pensamientos fructíferos. Ese es el amo sabio, y el hombre sólo puede llegar a serlo descubriendo dentro de sí mismo las leyes del pensamiento; descubrimiento que es resultado de aplicación, auto-análisis, y experiencia.

Solamente después de mucho buscar y excavar el oro y los diamantes son obtenidos, y el hombre puede encontrar cada verdad asociada con su ser si cava con determinación en lo profundo de su alma; y probará inequívocamente que es forjador de su carácter, modelador de su vida, y constructor de su destino, si vigila, controla, y altera sus pensamientos, siguiendo el rastro de sus efectos en sí mismo, en otros, en su vida y circunstancias, enlazando causa y efecto con práctica e investigación pacientes, y utilizando cada experiencia, aún la más trivial, cada hecho cotidiano, como medios para obtener el conocimiento de sí mismo que es Entendimiento, Sabiduría, Poder. En ese sentido, como en ningún otro, está la ley absoluta “Aquel que busque encontrará; a aquel que toque la puerta ésta se le abrirá”; sólo con paciencia, práctica, e impertinencia incesante puede un hombre entrar por la Puerta del Templo del Conocimiento.

 

COMENTARIOS:

La insatisfacción, angustia, pobreza, frustración e incluso muchas de las enfermedades modernas entre ellas el estrés, son algo que podemos cambiar y que depende absolutamente de nosotros y de nuestra voluntad -insisto, mientras no nos empeñemos en reafirmar lo contrario, pues entonces seremos los profetas de un amargo destino- pero para lograrlo debemos trabajar en ello, como el atleta que se entrena previamente para una competencia. Pero ese atleta –si quiere ganar- debe ver hacia adelante, hacia la meta, no se de ningún corredor que voltee hacia atrás. Tiene que ver hacia donde se dirige, a dónde quiere llegar, no de donde viene.

El primer paso lo damos con pensamientos nuevos y positivos, que nos animen y no que nos hundan. Recordemos que para cambiar debemos “sembrar” esos pensamientos, nuevos programas que nos den resultados diferentes a los que hoy tenemos, ¿si no hacemos algo diferente, como podríamos tener resultados diferentes?

Es correcto explorar en nuestro pasado, aplicarnos como dice el autor, pero sólo para entender que es lo que nos llevó a ser lo que hoy somos, no para quedarnos ahí. Ese es el auto-análisis. Preguntarnos todo y respondernos honestamente a todo. Sustituir con nuevos pensamientos aquellos que nos paralizan, que nos mantienen atrapados en lo que no queremos ser.

Debemos aceptar que el trabajo será duro y que los resultados pueden tardar. La analogía o ejemplo que Allen usa Solamente después de mucho buscar y excavar el oro y los diamantes son obtenidos…” aclara bien el tema: solamente después de mucho buscar y excavar en nuestro interior veremos las recompensas que esperamos. Así que las palabras clave aquí son: “determinación” y “perseverancia”.

Debemos preguntarnos qué tanto seguimos aceptando nuestro “destino” como algo inamovible, insalvable o como algo que podemos cambiar porque ASÍ LO QUEREMOS. Tenemos como dice Allen que “alterar nuestros pensamientos” y estar al pendientes, conscientes de cómo nos sentimos conforme  lo hacemos y los cambios que empiecen a darse. Debemos estar pendientes a todo, aún a lo que pueda parecer insignificante, el conocimiento de nosotros mismos es una fuente de poder. Recuerda:

“Aquel que busque encontrará; a aquel que toque la puerta ésta se le abrirá”; sólo con paciencia, práctica, e impertinencia incesante puede un hombre entrar por la Puerta del Templo del Conocimiento.

 

ACCIONES:

  • Hoy el pensamiento más importante será preguntarnos el por qué estamos pensando lo que estamos pensando, cuál es el origen o causa de ese pensamiento, tratar de entenderlo y tenerlo claro.
  • Luego decidiremos si esa razón es válida, sana, positiva y una fuerza para lograr lo que ahora queremos. Si no es así… Tú ya sabes lo que hay que hacer…
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