Sesión 09

COMO UN HOMBRE PIENSA, ASÍ ES SU VIDA

( As a Man Thinketh )

El cómo nos sentimos y nuestro estado de ánimo, el humor con que nos levantamos de la cama, el deseo de llegar al trabajo o por el contrario el malestar sentido porque tenemos que ir trabajar y que se percibe desde nuestra dificultad para ponernos de pie y saltar de la cama y el que celebremos que “ya es viernes” o por el contrario que nos sintamos deprimidos porque “ya se está acabando el domingo”; la manera en que se está dando nuestra relación con los demás sea en nuestra casa, el trabajo o incluso con los amigos o hasta con los extraños en la calle; eso y todo lo que nos pasa es un reflejo, un producto de lo que pensamos, tal vez no de nuestros pensamientos de este preciso momento o de los recientes, tal vez ni siquiera de los de hace un mes o un año, sino incluso de antes de que fuéramos conscientes de nosotros mismos. Son el fruto de las “semillas” que sembramos tiempo atrás y que ahora están germinando de una forma satisfactoria y placentera o desagradable y angustiante.

Si queremos ver la calidad de nuestros pensamientos basta voltear y ver lo que tenemos a nuestro alrededor, porque es lo que hemos escogido de una manera consciente o más probablemente de una manera inconsciente. Lo que hoy somos y tenemos es el resultado de todos nuestros pensamientos pasados. Nada nos llegó por sí solo o por accidente, y así como hoy somos por lo que hemos pensado en nuestro interior, nuevos pensamientos nos darán ese entorno o medio ambiente que deseamos, al que aspiramos.

Vamos ahora al 3er. párrafo del 2° capítulo del libro…

  1. Efecto del pensamiento en las circunstancias

El pensamiento y el carácter son uno solo, y mientras el carácter sólo se manifiesta y descubre a través de las circunstancias, el entorno de la vida de una persona siempre estará en armonía con su estado interior. Esto no significa que las circunstancias de una persona en un momento dado son un indicador de todo su carácter, sino que aquellas circunstancias están íntimamente conectadas con algún elemento vital de pensamiento en su interior que, en ese momento, es indispensable para su desarrollo.

Cada hombre está donde está por la ley de su propio ser. Los pensamientos que ha construido en su carácter lo han llevado allí, y en la disposición de su vida no hay elemento de azar, sino el resultado de una ley que no puede fallar. Esto es cierto tanto para aquellos que se sienten descontentos con su entorno como para aquellos que están satisfechos con él.

Como ser de evolución y progreso, el hombre está en un punto en el que debe aprender que ha de crecer; y mientras aprende la lección espiritual que cada circunstancia le ofrece, ésta termina y da lugar a otras circunstancias.

El hombre es abofeteado por las circunstancias mientras se piense a sí mismo como un ser creado por las condiciones exteriores, pero cuando se da cuenta de que es un poder creativo, y que puede manejar las tierras y semillas de su ser de las que las circunstancias nacen, se convierte en el dueño y señor de sí mismo.

 

COMENTARIOS:

Nuestra manera de ser y lo que esto nos consigue o acarrea es resultado de nuestra manera de pensar, algo que aprendimos de otros desde que éramos muy pequeños. Nada es gratuito, todo viene a ser el resultado de una fórmula o receta que hemos seguido, sea que seamos felices o por el contrario, infelices. Lo que ahora es importante es que como personas humanas con la capacidad y habilidad de pensar podemos cambiar esa fórmula que hemos estado siguiendo por tradición, por inercia, o porque no nos lo habíamos cuestionado. Tal vez la receta de la limonada que hemos estado preparando nos da una bebida dulce y agradable o ácida y amarga, lo que hoy aquí aprendemos es que nosotros podemos cambiar la receta con que estamos preparando nuestras propias vidas, eso ¡si así lo queremos! Basta ir cambiando los componentes de la receta, hasta obtener de la vida el sabor que nos gusta, el que queremos.

Mientras sigamos aplicando la misma receta, seguiremos obteniendo el mismo resultado, no puede ser de otra manera. ¿Quieres otro resultado? ¡Cambia la receta! En el caso particular de nuestra vida el componente principal de la receta son los pensamientos… ¿Quieres cambiar tu vida? ¡Cambia tus pensamientos!

Antes había comentado que una de las verdaderas características que hacen diferente al hombre de las demás criaturas, es que el hombre es capaz de crear, de evolucionar, de mejorar su condición y calidad de vida. Hoy podemos ir creando una nueva receta, una nueva fórmula. Mientras sigamos creyendo que somos verdaderas víctimas de las circunstancias, del mundo o “la realidad que nos tocó vivir”, de nuestros padres, etc. Esa realidad nos seguirá persiguiendo, aplastando y agobiando. Tú y yo tenemos verdadera posibilidad de recrear nuestra vida, a nuestra elección, tenemos el derecho y la capacidad para crear nuestra propia receta personal.

 

ACCIONES:

  • Hoy lo que te propongo es que encontremos un par de cosas que no nos gusten y hagamos como haríamos con una limonada sobre la que podemos decidir si nos parece dulce, amarga o incluso desabrida. Si por ejemplo la limonada nos parece desabrida, que hacemos… la endulzamos más… le ponemos más limón… ¿Qué harías tú?… Es tu decisión… Hagamos igual con ese aspecto de nuestra vida que nos gustaría “que supiera diferente, a nuestro gusto…”

¡Gracias a quienes ya me escribieron para aportar sus comentarios sobre este ejercicio que estamos haciendo juntos! Será buenísimo que sigamos en contacto y nos comentemos lo que pensamos, lo que sentimos, lo que estamos haciendo, lo que nos es difícil, lo que estamos logrando, lo que tú quieras comentar…

Mi correo está a tu disposición andresbermea@vitaminasparaelexito.com te invito a escribir.

Anuncios