Sesión 19

COMO UN HOMBRE PIENSA, ASÍ ES SU VIDA

( As a Man Thinketh )

Iniciemos esta nueva sesión recordando que nuestra manera de ser y las circunstancias en las que vivimos acaban de ser un producto de nuestra manera de pensar y de los pensamientos que hemos puesto en nuestra mente a lo largo de nuestra vida.

Hoy veremos que podemos empezar a experimentar un cambio en nuestras circunstancias a partir de ahora, si empezamos a modificar nuestros pensamientos, eligiéndolos nosotros de manera voluntaria y no siendo presas de la divagación.

Lo importante es crear un hábito en nuestra manera de pensar, debemos ser como “atletas del pensamiento” es decir, ejercitándolos diariamente, como se entrena cualquier buen atleta deportivo…

 

  1. Efecto del pensamiento en las circunstancias

(Continuación)

La persistencia en una sucesión dada de pensamientos, sean estos buenos o malos, no falla en producir resultados en el carácter y las circunstancias.

Un hombre no puede escoger directamente sus circunstancias, pero puede escoger sus pensamientos, y de ese modo, indirectamente, pero con certeza, dar forma a sus circunstancias.

La naturaleza se encarga de ayudar a todos los hombres en la satisfacción de los pensamientos que lo dominan, y le presenta las oportunidades que hagan realidad de la manera más rápida tanto sus pensamientos constructivos como destructivos.

Cese un hombre de pensar pecaminosamente, y el mundo se ablandará para él, y estará listo para ayudarlo, deje de lado sus pensamientos débiles y enfermizos, y las oportunidades nacerán en cada mano para ayudarlo en sus resoluciones; motive buenos pensamientos, y no habrá fatalidad que lo ate a la miseria y la vergüenza. El mundo es tu calidoscopio, y la variedad y combinación de colores que a cada momento te presenta son las imágenes exquisitamente ajustadas de tus pensamientos siempre en movimiento.

 

COMENTARIOS:

El mantener en nuestra mente de manera repetida y diaria un tipo de pensamientos negativos tales como: “Que molestia tener que ir a trabajar y aguantar al necio de mi jefe que todo lo que hace es ver todo el día cómo me fastidia y para colmo tener que soportar a los compañeros de la oficina, unos haraganes buenos para nada…” etc. Es decir pensamientos negativos que incluyen quejas y lamentaciones; o pensamientos envidiosos como: “Qué primo tan presumido tengo, se cree mucho con su auto nuevo. De seguro lo compró a plazos, siempre ha sido un muerto de hambre…” ; O deseos insanos: “A esa vecina nueva o vecino, ¡que “buena” está! Si me la dejaran sola un rato en la recámara lo que haría… (y dejar volar la imaginación)” etc. etc. o por el contrario, pongamos lo mismo en positivo, siempre acaban produciendo efectos igualmente negativos o positivos en nuestro carácter y este en nuestras circunstancias, según el caso.

No podemos escoger nuestras circunstancias de manera directa, como un acto de magia, pero lo que sí podemos escoger son nuestros pensamientos, y con nuevos pensamientos y maneras de pensar, de manera indirecta, pero segura, crearemos para nosotros nuevas circunstancias.

Si algunos de nuestros pensamientos sean estos constructivos o destructivos, y aunque sólo parezcan habitantes de nuestro interior, ocupan de manera repetida y continua las horas de nuestro día, acabarán moldeando nuestra manera de ser, carácter y nuestros hábitos y eso atraerá respuestas en el mundo real que nos rodea, sean a favor nuestro o en contra. De ahí el cuidado que debemos tener con nuestros pensamientos. Recuerda ese dicho popular que dice: “Ten cuidado con lo que deseas, pues se te puede conceder.”

Si nuestros pensamientos son pecaminosos, es decir que van en contra de nosotros mismos, de los demás, de las leyes naturales o de Dios, habrán de tornarse en contra nuestra. Si por el contrario, nuestros pensamientos son virtuosos, generosos y a favor nuestro y de los demás, y dejamos que eso se convierta primero en un hábito y que este se torne en acciones, nada podrá a fin de cuentas estar contra nosotros.

 

ACCIONES:

  • Hoy pensemos limpiamente y en positivo. Que cada pensamiento de nosotros deje afuera la palabra NO; que cada pensamiento explore el lado bueno de cada persona y de cada situación que vivamos en este día y abramos los ojos a lo que normalmente no le damos importancia.
  • Preguntémonos cuáles pueden ser los pensamientos que originaron cada una de las situaciones que regularmente nos alteran y qué nuevos pensamientos buenos, sanos, positivos podríamos tener para sustituir a los anteriores.

 

Déjanos un comentario o escríbeme a mi correo que está a tu disposición: andresbermea@vitaminasparaelexito.com  (Resalta y copia por favor la dirección de correo y pégala en tu navegador de correo). Te invito a escribir y que nos compartas tus pensamientos y comentarios. Me será muy valioso.

Anuncios