Sesión 32

COMO UN HOMBRE PIENSA, ASÍ ES SU VIDA

( As a Man Thinketh )

Iniciamos aquí el 6° capítulo del libro: “Visión e ideales” un texto más sutil y al que hay que leer con cuidado e imaginación. Pensemos en algo, si todos fuéramos “realistas” como muchos claman que se debe ser, viviríamos todavía en las cavernas. ¡Sí! ¿Por qué? Porque sin ensoñación e imaginación simplemente y por poner un ejemplo, no habría inventos o descubrimientos. Son los que desafían lo establecido quienes han hecho que el hombre evolucione; sin ellos no habría aviones ni medicinas maravillosas que curan el dolor, ni computadoras o teléfonos. Son los que sueñan quienes nos dan hoy lo que ayer parecía imposible, mera fantasía o una locura. Son ellos quienes han desatado la belleza oculta de todas las artes, de las letras y la poesía…

Todas las maravillas del mundo moderno, todas las creaciones e invenciones que hoy son una realidad tangible, es decir que podemos tocar o usar, nacieron de una idea, de un sueño, de un pensamiento. Todas encuentran su origen y nacimiento en la mente del hombre. Todas nacieron de una mente humana que se dejó llevar sea por la inspiración, por la observación, o por escuchar con detenimiento a sus pensamientos por más absurdos o imposibles que pudieran parecer. Hoy es cosa común volar en moles de acero que pesan varias toneladas o platicar con alguien que se encuentra a miles de kilómetros de distancia.

Tus sueños pueden ser igualmente una realidad… si tú realmente lo quieres…

 

  1. Visión e ideales

Los soñadores son los salvadores del mundo. Así como el mundo visible se sostiene por fuerzas invisibles, así el hombre, entre todos sus juicios, pecados y vocaciones sórdidas, se nutre de las visiones de belleza de sus soñadores solitarios. La humanidad no puede olvidar a sus soñadores, no puede dejar sus ideales desaparecer y morir; la humanidad vive en estos, los conoce como las realidades que un día serán vistas y conocidas.

Los compositores, escultores, pintores, poetas, profetas, visionarios, ellos son los hacedores del mundo, los arquitectos del cielo. El mundo es bello porque ellos vivieron, sin ellos la laboriosa humanidad perecería.

Aquel que lleva en el corazón una visión maravillosa, un ideal noble, algún día lo realizará. Colón llevó en su corazón la visión de otro mundo, y lo descubrió; Copérnico impulsó la visión de muchos mundos y un universo más extenso, y lo descubrió; Buda contempló una visión de un mundo espiritual de santidad y paz perfecta, y entró en él.

Valora tus visiones; valora tus ideales; valora la música que agita tu corazón, la belleza que se forma en tu mente, la gracia que viste tus más puros pensamientos, de ellos crecerán condiciones encantadoras, un ambiente celestial; de ellas se construirá, si te mantienes fiel, tu mundo.

Querer es poder; soñar es lograr. ¿Deberán los bajos deseos del hombre recibir la máxima gratificación, y sus aspiraciones más puras morir sin sustento? Esa no es la ley: Tal condición nunca ocurrirá: “Pide y recibirás”.

Sueña nobles sueños, y mientras sueñes te convertirás. Tu visión es la promesa de lo que un día serás. Tu ideal es la profecía de lo que un día llegarás a revelar.

Los logros más grandes fueron al inicio y por un tiempo un sueño. El roble duerme en la bellota; el ave espera en el huevo; y en la más elevada visión del alma un ángel de la guarda se agita. Los sueños son las semillas de la realidad. Tus circunstancias pueden no ser de tu agrado, pero no han de seguir siendo las mismas si concibes un ideal y luchas por alcanzarlo. Tú no puedes movilizarte por dentro y permanecer estático por fuera…

 

COMENTARIOS:

James Allen inicia el capítulo recordándonos como: “Los compositores, escultores, pintores, poetas, profetas, visionarios, ellos son los hacedores del mundo, los arquitectos del cielo…” De la misma manera tu puedes ser ese arquitecto de tu propio destino, -y como señalé antes- también el constructor. Saca de tu mente esos pensamientos, esos sueños y plásmalos en una realidad, pásalos al papel por decirlo de una manera sencilla. Y así como un arquitecto hace “el plano” de una construcción para ver cómo será en la realidad, haz tú también “el plano” que te permitirá traducir tus sueños en realidades.

“Aquel que lleva en el corazón una visión maravillosa, un ideal noble, algún día lo realizará.” Fíjate como aquí el autor habla de tener una visión no en los ojos, sino en el corazón. ¿A qué se refiere esto? ¡A que no podemos construir NADA sino sabemos primero como será! Tenemos pues que “ver”, que imaginar y dar forma a lo que queremos. Eso debe nacer también del corazón para que de ahí nazca el amor, el deseo, la pasión que nos impulse a convertir esa idea en una realidad. Esa “idea” debe latir constantemente para darle vida, en el momento que deje de latir, perecerá. Para lograr algo valioso de nuestra vida, tiene que haber una pasión que le inflame de fuerza, que le haga luchar con determinación frente a todas las dificultades, que triunfe sobre todos los “NO”. Si nuestro ideal es noble, como dice el autor, algún día se realizará.

Luego Allen afirma: “Valora tus visiones; valora tus ideales…” Eso que nos gustaría, y que queremos proponernos debe ser MUY importante y valioso para nosotros, pues eso es lo que nos mantendrá de pie cuando nos sintamos cansados, cuando tengamos ganas de rendirnos y abandonar nuestro propósito. Cuando algo es vital –es decir, cuando nos va la vida en ello y así lo reconocemos- la fuerza emana de nuestro interior para evitar que desmayemos. Haz de tu propósito algo noble y vital; que sea bueno para ti, pero especialmente que sirva a los demás y verás como el camino se torna más sencillo. Si tu deseo es egoísta, se topará con los egoísmos de todos los demás, que serán como piedras que te impiden avanzar. “Querer es poder; soñar es lograr.

Tu visión es la promesa de lo que un día serás.” Si tu visión de lo que quieres es clara, es como anticipar hoy lo que serás mañana. Si no sabes a dónde quieres ir, ¿Por dónde empezarás a caminar y qué camino deberás seguir? Fíjate que prometedora y esperanzadora frase nos regala el autor: “Los logros más grandes fueron al inicio y por un tiempo un sueño.” Cuántas veces nos avergonzamos de soñar, de querer cambiar nuestra situación, de querer tomar hacia un nuevo destino. El miedo y la duda son lo único que puede paralizarte, hazlas a un lado y ¡estarás cerca de la victoria! Lo importante es no quedarnos en el sueño, sino ponernos en acción e ir tras él.

¡Decídete! Sí hay esperanza… “Los sueños son las semillas de la realidad.” “Tus circunstancias pueden no ser de tu agrado, pero no han de seguir siendo las mismas si concibes un ideal y luchas por alcanzarlo.” Todo está en ti…

 

ACCIONES:

  • Hoy repasa lo que vimos también en el capítulo anterior: Si ya tienes y preferentemente por escrito lo que quieres ser, hacer y tener en la vida… ¿Se le ha acumulado polvo?… Hay que dar una sacudida y retomar el camino hacia nuestro objetivo. Si de repente piensas o sientes que te has apartado del camino, no te angusties, es cuestión de retomar la dirección correcta. Lo he comentado, una vez escuché a un piloto de aviación decir que el 70% del viaje es estar corrigiendo el rumbo… Si no lo tienes… Este es el momento. Toma la oportunidad y date un tiempo para diseñar “el plano” de tu vida futura, de imaginar cómo serás…

 

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